6.8.08

EL PODER PROPIO


¿Ouiénes son los verdaderos violentos?
¿Quiénes los poderosos?
¿Cuál puede ser una necesidad real para una guerra hoy?

Por Daniel Scian


Las personas más débiles, más cobardes. las más inseguras y enfermizas, pusilámines, asustadas o, más precisamente, aterrorizadas ante la vida misma -en suma, los violentos- han dominado la vida de los hombres por demasiado tiempo. Ya va siendo hora que los poderosos -es decir aquellos que ni en sueños conciben luchar por el poder- salgan de su pereza de siglos y pongan las cosas en su lugar. Si apagamos la tele por un rato, suficiente para volver a sentir la realidad, es posible que lleguemos a pensar. Y a hacerlo bastante bien. La realidad es que, por ejemplo, un viejito insignificante, pelado y chiquitito, incapaz de matar una mosca, venció al imperio inglés en la India. Y su arma fue la de recordarle a sus compatriotas todas las cosas que ellos podían hacer: hilar sus telas, buscar su propia sal... Eso es el poder, un verbo activo.
Por otra parte, por innumerables generaciones nos hemos criado alrededor del mito de la lucha entre los buenos y los malos. Claro, como espectadores de las batallas libradas por ellos -los buenos-, para cuidarnos y protegernos como a perfectos tontitos incapaces de reconocer el Mal con mayúsculas si no nos lo enseñan. Pero además, en esa lucha, los tontos servimos para ocupar el lugar de los que mueren o, en el lenguaje que nos inventaron para que no nos demos cuenta de que somos tontos: el lugar de los que dan la vida por... Violentos son los débiles que se arman de cualquier manera para resistirlo todo. Algunos lo son de carrera, listos para hacer matar a otros. Pero no podrían existir si los poderosos =la gente que no busca el fantasma del Poder= no les otorgara perezosamente esa atribución. Cada persona que se hace responsable de sus propias frustraciones, broncas y violencias, libera al resto de la pesada carga del dolor ajeno. La verdadera lucha entre el Bien y el Mal se libra todo el tiempo en cada uno. Desde esta mirada, habría que replantearse seriamente todas las guerras diseñadas desde cualquier lugar que no sea el de la necesidad real... pero, entonces, ¿cuál puede ser una necesidad real para una guerra hoy? En un mundo globalizado, en el buen sentido -es decir: conectado- parece que el desafío máximo es el de lograr que brillen el ingenio y la creatividad, ideas y acciones movidas por el sentir y el deseo de cada uno puestos a buscar la máxima calidad de vida en todos los órdenes. Y el salto evolutivo necesario ya nos resulta hasta viejo -sorprende que a esta altura todavía haya que explicarlo- y consiste en vivr en la certeza de que "hay para todos", de que no hace falta matar a nadie (de un tiro, de hambre, de explotación, de discriminación, de exclusión, de humillación, de postergación, de aplastamiento con verdades absolutas y eternas y ajenas). Que no es necesario acumular, robar, amontonar, exigir hasta la locura libras de carne, como Tíos Patilludos -miserables o paquetísimos- nadando en tanques ridículos de riqueza imaginaria que, de cualquier manera, siempre implican muchísima pobreza real para muchos. Esa es la otra gran violencia y generalmente van de la mano (un general asustadísimo y miedoso que manda a otros a matar a otros forma una pareja ideal y perfecta -y tan perfecta que ni la muerte los separa- con un ministro de economía que no mata a tiros a nadie que no sea animal en safari, pero diseña la violencia de continuar con el robo del siglo).
El salto evolutivo exige salir de una buena vez del infantilismo de la economía.
Cuando se extinga la vida o vivamos en una especie de infierno porque resulta antieconómico cuidar el planeta, no vamos a poder exigir rendiciones de cuentas a ningún genio de la economía, con o sin premio Nobel.
El verdadero motor de las cosas debería ser un poderoso deseo de bienestar generalizado.
El instrumento, una explosión de creatividad, solidaridad y belleza.
Los protagonistas, la gente, todas las personas que no buscan el Poder porque ya saben que, desde donde sea que estén, pueden.

2 comentarios:

Gonzalo Karam dijo...

Excelente Texto, genial... como para hacerle llegar a todo el mundo, gracias Bea por compartirlo y gracias Daniel por escribirlo..
Besos y abrazos

Francisco dijo...

Excelenteeee !!!.... quiero seguir recibiendo los likns de este Blog, en el cual aporta toda su inspiración nuestro Querido Amigo, Daniel Scian.
Gracias Bea !, Gracias Dani !
Fco Tassone desde México.